Crónica del Camino Portugués – Variante Espiritual
Del 24 al 29 de agosto, un grupo de treinta jóvenes de nuestra comunidad parroquial, Jóvenes Mogas, nos pusimos en marcha hacia Santiago de Compostela. Acompañados por el P. Sebastián, emprendimos la peregrinación por uno de los tramos más hermosos y exigentes del Camino Portugués: la Variante Espiritual.
El tiempo gallego no nos dio tregua. La lluvia, el viento y el cielo encapotado marcaron nuestro paso prácticamente cada día. Los chubasqueros empapados y las botas mojadas pasaron a formar parte del paisaje cotidiano. Sin embargo, el esfuerzo compartido sacó lo mejor del grupo: en el Camino nadie se quedó atrás, y el apoyo mutuo, las risas en los momentos más duros y el simple gesto de compartir unos calcetines secos pesaron mucho más que el cansancio acumulado.
El centro de cada jornada fue la Eucaristía. Daban igual los kilómetros recorridos; celebrar juntos la misa cada día —unas veces en pequeñas iglesias llenas de historia y otras en un rincón sencillo del albergue— era el momento que sostenía toda la jornada. Fue el momento de detenernos, poner nombre al cansancio, rezar por nuestras familias y por toda la parroquia, y reencontrarnos con el Señor. Además, el tramo en barca remontando la ría y el río Ulla, siguiendo la tradición de la Traslatio, aportó a la peregrinación un clima de recogimiento muy especial.
Pisar la Praza do Obradoiro y contemplar la fachada de la catedral supuso una mezcla enorme de emoción y alivio. Todo el desgaste físico quedó atrás al instante. Regresamos con la mochila llena de recuerdos, con la fe fortalecida y con un renovado impulso de ilusión y esperanza para afrontar el nuevo curso pastoral y académico.
Muchas gracias a todos los feligreses por acompañarnos con vuestra oración durante estos días. Volvemos con el corazón lleno y con ganas de seguir caminando juntos en la fe.
¡Buen Camino!
